Divertida alegoría por las ruas de Vila Nova de Foz Côa

Vila Nova de Foz Côa (Portugal) cierra su Feira da Amendoeira em Flor e dois Patrimónios Mundiais con el divertido y concurrido Desfile Etnográfico

Uno de los más primaverales días de este incierto invierno se extendió entre las laderas de Côa y del Duero. En lo alto se erige Vila Nova de Foz Côa en uno de los días más importantes por concurridos de su ciclo festivo anual. La villa, que abre camino al Douro Vinhateiro, era tomada por gentes llegadas de todos los lugares del país, y de España, bastantes españoles, que comían en ruas y jardines y, los que pudieron, en los poblados restaurantes. Como el viajero, en un menú de peixes de río y arroz con polvo.

Vila Nova de Foz Côa celebra A Festa da Amendoeira em Flor e dois Patrimónios Mundiais, ya en su XXXV edición. Era el cierre. Era la finalización de tres semanas repletas de actividades, ferias, muestras y conciertos, muchos conciertos… En Portugal gusta el concierto, no tanto la verbena… En esta jornada última se celebra la esperada, concurrida y participativa alegoría etnográfica. Sententa y siete (77) carrozas/carros desfilaron por toda la villa.

Muchas parras y mucho vino. Mucha imaginación y más diversión. Este desfile, como un tardío Don Carnaval en tiempos de Doña Cuaresma, gusta a los lugareños. Decenas de autobuses, miles de personas toman el centro de Vila Nova porque, además, está el mercado, los puestos de feria y las tiendas de productos regionales abiertas. Lo interesante es que hay para todos. Es la villa convertida en ciudad. Una circunstancia que, como indica el vicepresidente y organizador João Paulo Lucas Donas Botto Sousa, “hasta agosto volverá la villa a su vida de interior”, a su trabajo de pueblo de río, a sus viñas y olivares. A la tierra.

El viajero vivió una tarde interesante, divertida. Interesante por todas esas personas que dejan sus aldeas y sus predios, sus bodegas y sus viñas para participar en la alegoría de la cultura popular. Setente y siete carros que, unos con más imaginación y elaboración que otros, mostraban la historia, las tradiciones, los usos y costumbres, el patrimonio material y el también el inmaterial, el paisaje y las ‘gravuras’ do Vale do Côa en Castelo Melhor.

En una tarde soleada, de calor que se acercaba a los 24ºC, y una avenida principal abarrotadas, vimos mucha diversión en un desfile que abría la Banda Filarmónica de Freixo do Numão a la que seguía, como por orden alfabético, Almendra -la de Portugal, donde la estación de tren-. Y así, un largo desfile bullicioso pero también reivindicativo, como los carteles que portaban los carros de Muxagata en defensa de la Educación. También llamaron la atención del viajero tres carros más, uno de ellos con el sepelio a la vieja usanza… Otro con la fabricación de enchidos y fumeiros y, finalmente, la alegoría del Côa… Era la historia viva de esta tierra apegada a dos ríos.

Sin duda alguna, una fiesta que abre el ciclo de primavera, de flores y frutos, de vendimias y mostos y vino… y ancestralidad en estas ciudades y aldeas de interior… Con el grupo D.A.M.A. y los fuegos articiales, que son como flores en el cielo, solo queda el recuerdo y la vida de cada día…

Ó aldeais de meu país

Onde estão os teus habitantes

Os velhos o cemitério

Os novos em terras distantes…

Chego a ter muitas saudades

Dos meus tempos de criança

Vivia-se pobremente

Mas todos tínhamos confiança

 

 

 

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