Mogadouro, crisol de culturas musicales

Mogadouro cierra su Feira das Amendoeiras em Flor con música tradicional transmontana y un concierto de Tres Culturas Tres de Valladolid, con ritmos árabes, cristianos y sefarditas.

La Ciudad de Mogadouro cierra su Feira das Amendoeiras em Flor más gélida y lluviosa con música transmontana y aquella otra que llega de cuando Iberia era un crisol de culturas. La cultura multirracial tiene en Portugal uno de sus mayores exponentes. Portugal, un país ibérico pero también marinero, ha prodigado la interculturalidad como uno de sus principales elementos diferenciadores. Si en tiempos remotos fueron los celtas, también los romanos pasaron por sus tierras, como después los árabes, los judíos y los templarios. Tiempos después llegaron nuevos aires culturales de las colonias… y llegó el fado. Y cómo no, también llegaron esos grupos de gaiteros, bombos y cajas, sin importar la edad, que son los verdaderos transmisores de la herencia.

Este I Encuentro de Música y Danza Tradicional Transmontana contó con una nutrida participación, como Gaiteiros do Variz, Lua Nov, Pauliteiros de Mogadouro, Os Chuços, Gaiteiros de Bemposta, Usa da Burra, Os Roleses, Filhos da Terra, Moinho de Vento, Uso do Copo, Pauliteiras de Bemposa y Rancho Folclórico e Etnográfico de Mogadouro. El más completo elenco de grupos, ranchos y músicos del concejo de Mogadouro que, ojalá, tenga continuación en momentos que apetezca salir a la calle y disfrutar de esta terra fría.

Crisol de cultura

Ya por la noche, el grupo ‘Tres Culturas Tres’, de Valladolid, integrado por cuatro músicos y una bailarina multi-disciplinar, presentó un programa que entremezcló sonoridades ibéricas, centroeuropeas, mediterráneas y norteafricanas con la guitarra flamenca como hilo conductor, y al son del laúd árabe, la derbuka, el riqq y el bendir, así como el violín, la guitarra-cisne hindú, la mandola o sea fluta de pluma de buitre para entonar ‘Salamanca la blanca’.

Tres Culturas Tres trasladó al auditorio a una edad donde la credulidad era el mejor ingrediente para la superstición, donde la traición se pagaba con muerte y la lealtad con riquezas, donde los caminos de la aventura eran largos y los caballeros podían alcanzar su destino tras el filo de una espada. Pero también había sensualidad, emoción, arte, amor, dulzura y, por qué no, erotismo.

En la Edad Media europea, Iberia se destacó por la convivencia de tres religiones y culturas: la nativa cristiana, la judía y la musulmana, protegidas por los califas que desde el siglo VIII y hasta el final del XV gobernaron la España de hoy. En aquella Sefarad de las Tres Culturas coexistían armónicamente los mejores pensadores, científicos y artistas del momento.

Desde antaño a hoy han sido muchos los que han logrado recuperar el legado de la música sefardí o sefardita para que no se perdiera, como su cultura y sociedad, en la vahos del tiempo. Una música que nace de los judíos españoles instalados en Castilla y Aragón que adaptan canciones populares castellanas hasta su expulsión en tiempos de los Reyes Católicos, siendo una fusión de la música árabe y la cristiana.

Árabe en el ritmo y los instrumentos y cristiana por el idioma en que se cantaban, que era el castellano. La temática más corriente de las canciones sefardíes es la amorosa -fue el tema ‘Cristiana cautiva’-, aunque también destacan las canciones de cuna y las de boda. Por lo tanto cuando se habla de música sefardí como tal no se puede hablar de un género nuevo sino de una adaptación a su medida de unas melodías ya existentes, que hicieron los judíos llegados a España, pero que ganaron con la llegada de los sefardíes en riqueza rítmica e instrumental. Ese cofre de la armonía y la sensualidad que Tres Culturas Tres abrió para el auditorio, entregado y feliz por ese acercamiento a mundos desconocidos.

Si los sefardíes al ser expulsados de España llevaron su música y tradiciones a Turquía, Grecia y Bulgaria, países donde se establecieron principalmente, en esta noche de sábado lluviosa fue Paco Díez y su grupo -Raúl, Wafir S. Gibril, Idó Segal y la bailarina Lalita Devi-, quienes trajeron esa música a esta hermosa e histórica villa transmontana, de Estambul, Senegal, Servia o Huelva. Porque Tres Culturas Tres ha sabido mantener las canciones en castellano que se heredaron de los antepasados ibéricos pese al paso de los siglos y añadir palabras propias y sones propios fusionados con los ritmos de cada uno de sus integrantes -árabe, sefardí, cristiano… flamenco-. Con la música que interpreta Tres Culturas Tres podemos hacernos una idea de como sonaba esta música en la Edad Media. Y Mogadouro lo disfrutó.

No hay comentarios

Dejar respuesta