La pasión de un pueblo: la Vía Sacra viviente de Mogadouro

En Mogadouro a la Vía Sacra, que no es más que un Vía Crucis viviente le ponen la “P”, en mayúscula, de la Pasión en Semana Santa. Se la pone prácticamente cada hogar de este municipio de Trás-os-Montes, donde no existe edad, condición ni sexo para deleitar a cientos de visitantes y muhos turistas.

FuenteLuis Falcão | @luischiado
loading...

La Vía Sacra -en latín, vía sagrada o Summa Sacra Via– fue la calle principal de la Antigua Roma, que llevaba desde lo alto de la colina Capitolina, atravesando de este a oeste el Foro Romano (donde se convertía en su calle más ancha), de la Regia al Comitium y la Curia hasta llegar a donde se encuentra el Coliseo. De esa realidad histórica, en la jerga religiosa ha pasado a significar el Camino que recorrió Jesucristo en su Pasión por las calles de Jerusalén en la época de dominación romana, que se conoce como Vía Dolorosa. Es, por resumirlo, un Vía Crucis viviente.

No se puede adentrar en la historia de Mogadouro para encontrar algún atisbo de celebración de Vía Sacra / Vía Crucis Viviente, tan sólo remontarse al año 2018 -bien cercano- para dar fé de esta nueva celebración popular que, a pesar de su corta existencia, cada Sábado Santo, a las 3 de la tarde, las agujas del reloj parecen detenerse y ofrecen el instante, la única estampa, la de Jesús del Calvario entronizado en la Cruz, en lo alto del Castillo de Mogadouro. Una tarde en la que cientos de fieles y turistas llenaron las calles de este municipio transmontano y permanecieron fieles a esta cita para contemplar las 14 estaciones del Vía Crucis.

Toda la fuerza dramática de la Pasión de Jesucristo encuentra su cima en el camino al Calvario, el momento cumbre, las 14 estaciones de ese camino hacia la cruz y las posteriores muerte y sepultura. No hace falta nada más para narrar la escena en la que Jesús porta la cruz hacia el fatal destino. Tras él, la presencia de la Madre recorre idéntico camino hacia el Gólgota. Y así, ambos pasaron por las calles, bajo la misma expresión de fe, bajo la devoción al rezo del Vía Crucis.

Gólgota o Calvario de Mogadouro./ FALCAO

Las decenas de participantes en la representación y el numeroso público camina desde la Alameda de Nossa Senhora do Caminho, donde empieza el camino hacia el calvario en sí, hasta el Castillo de Mogadouro, con romanos acompañando a Jesús y con los diferentes personajes que aparecen en estas 14 estaciones. Es la Vía Dolorosa, que sin ser Jerusalén, es la calle que también se puede tomar, en cualquier otro lugar, como parte del itinerario que tomó Cristo, cargando con la Cruz, camino de su crucifixión. Las últimas escenas se desarrollan en la lo más alto del municipio, con la crucifixión, las últimas desgarradoras palabras, la muerte y la sepultura, escenificada con el traslado del cuerpo hasta la entrada al torreón del Castillo. Un lugar que semeja en toda su amplitud al Calvario, también conocido como el Gólgota, lugar que se encontraba cerca del exterior de las murallas de Jerusalén. En este lugar es donde Jesús fue puesto en un madero de tormento.

Mogadouro, con esta representación, cumple las tres funciones principales -de la mano de la Câmara Municipal, con su presidente Francisco Guimarães, asistiendo como público- que son «otra forma de rezar», la participación de los vecinos en eventos de trascendencia para el municipio y, finalmente, la atracción turística que conlleva este tipo de eventos. Satisfacción, al final, por la participación, la asistencia y la superación respecto a la primera edición.

Para los fieles, como escribía San Asgustín: En la cruz… ¿Fue Cristo el que murió… o fue la muerte la que murió en El? ¡Oh, qué muerte… que mató a la muerte!

REPORTAJE GRÁFICO LUIS FALCÃO

No hay comentarios