Moncorvo enseña la exuberancia de los Lagos del Sabor con el Ciara

Alfândega da Fé, Macedo de Cavaleiros, Mogadouro y Torre de Moncorvo se unen para celebrar una jornada natural, cultural y turística, con la asistencia de más de 200 personas, con una suelta de un buitre tras su recuperación en el CIARA de Felgar (Torre de Moncorvo) y la reivindicación de los Lagos del Sabor como lugar emblemático de desarrollo del territorio, y una convivencia en el Santuário de São Lourenço en el Lago de Cilhades

Más allá del Duero existe una tierra que se extiende en un paraíso de fantasía natural. De ella  forman parte los municipios de Alfândega da Fé, Macedo de Cavaleiros, Mogadouro que contó con la presencia del presidente Francisco Guimarães y la vereadora Gina Gomes, y Torre de Moncorvo, con su presidente Nuno Gonçalves de anfitrión. El carrilano habla de los Lagos del Sabor. Unos lagos que reflejan la luz del sol en sus cristalinas aguas que se extienden por más de 70 kilómetros de territorio por serranías bajas y pendientes suaves pobladas de naturaleza salvaje de monte bajo y donde anidan y planean rapaces que se reflejan en el cristalino de los lagos.

Aprovechando el 2º Aniversario del CIARA -Centro de Interpretación Ambiental y Recuperación Animal-, ubicado en la freguesía de Felgar (Torre de Moncorvo) se celebró una interesante jornada de convivencia y experiencia no sólo medioambiental, sino también generacional. Era un gozo observar como la tercera edad aprendía a respetar y conocer la naturaleza que les ha rodeado toda una vida apegados al terruño, que ahora entendían desde la perspectiva de los técnicos. De la mano iban las nuevas generaciones, desde los más pequeños de preescolar hasta adolescentes y jóvenes ya a puertas de la universidad, también acercándose un poco más a la realidad que nos toca vivir, conocer y amar para conservar y respetar.

Para ello, la organización -perfecta a cargo de personal del CIARA y de la Câmara de Moncorvo- con la colaboración de especialistas, verterinarios, biólogos, técnicos de turismo medioambiental -como los amigos Luís Ribeiro de Palombar y Emanuel Catarino de AEPGA, grandes personas y excelentes profesionales amantes de la naturaleza– y la GNR, ofrecieron todo tipo de información a los presentes que, ante todo, pasaron una jornada de auténtica naturaleza -a pesar del sol que con su luz embellecía aún más el paisaje que se perdía en las aguas de los lagos-. Además, antes del almuerzo, un buitre fue devuelto a la naturaleza tras su recuperaciòn en el CIARA. Todo un espectáculo para los más pequeños, observar cómo la rapaz salía del cubículo y comenzaba a planear libre sobre las aguas del Sabor…

Ya cuando el sol más apretaba, las más de 200 personas que se dieron cita en el CIARA disfrutaron de un almuerzo en el Santuário de São Lourenço en el Lago de Cilhades que, es de suponer, el carrilano aconseja visitar por esas vistas cromáticas de primavera que se pierden en los confines donde distingue el agua calma y cristalina, que lo mismo sirve para darse un baño -son varios los proyectos para realizar playas fluviales- como para practicar deportes fluviales que, también, está en plan realizar diversos embarcaderos, que, por aquí, llaman ‘cais’.

Un espacio geográfico de una riqueza espectacular, con un patrimonio civil y religioso interesante, con una gastronomía rica y unas expectativas curiosas en los deportes naúticos. Por este motivo, el anfitrión de la jornada, Nuno Gonçalves, dejó claro que en el proyecto Lagos do Sabor “confluyen cuatro atractivos únicos, como el turismo religioso, el naútico, el de naturaleza y el gastronómico”.

El futuro de todo este proyecto, CIARA y Lagos do Sabor, está en manos de las câmaras de que sepan dar salida a todas las iniciativas que ya surgen, como una ruta en coche, otra en BTT y varias para caminantes que lamen la azul y cristalina agua del Sabor, donde las bogas y los barbos también son un manjar, como ‘peixes’ de río que tanto auge tienen en Foz do Sabor en Torre de Moncorvo.

En estos tiempos que corren de tanta uniformidad, es preciso reinventar lo que cada territorio tiene y ofrecerlo como nuevas oportunidades al país y al mundo. Ese debe ser el desafío de este nuevo e interesante proyecto de valorización de la naturaleza, la preservación de la memoria de los valores patrimoniales, culturales y ambientales, como la recuperación de animales del territorio y, de paso, el turismo en los lagos. Por eso, donde otros vieron surgir una albufera, los transmontanos vieron nacer los extraordinarios Lagos do Sabor. Y es un sueño de futuro que, como el CIARA que cumple dos años y se soplaron velas y se comió tarta y se cantó «É Hora, é Hora, é Hora / Ra-ti-bum / Parabéns!», y se están convirtiendo en pura, como el agua, realidad, ay!

REPORTAJE LUIS FALCÃO

 

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