Pendones en Miranda do Douro, una cultura sin fronteras

Este sábado, espectacular Desfile de Pendones Ibéricos, con más de 70 piezas de Portugal y España -sobre todo de Castilla y León-.

FuenteLuis Falcão | @luischiado
Pendones desfilando por las calles de Miranda do Douro./ FALCAO

Miranda do Douro conmemora este martes, 10 de julio, los 474 años del nacimiento de la ciudad. Durante esta jornada, en el ámbito de las conmemoraciones y hasta el día 14 de julio tendrán lugar diversas actividades que tienen como tema central la cultura y la tradición de la Tierra de Miranda, todo ello organizado por la Cámara Municipal de Miranda do Douro, que preside Artur Nunes, quien estuvo acompañado por un coronel del Ejército y el estandarte militar, así como los presidentes de freguesías. El programa recoge una serie de conciertos, el Festival de la Canción Mirandesa, teatro, Palos em Riba, deportes, entre otras muchas actividades.

Pero este sábado llamó la atención el desfile de pendones. Los pendones son estandartes o banderas de grandes dimensiones, usados en el ámbito civil, religioso y militar. En el pasado eran portados en prácticamente todo el Reino de León aunque, ahora, salvo excepciones, su principal lugar de celebración tiene lugar en las comarcas zamoranas de Aliste y Sayago, y en la provincia de León, aunque, no es menos cierto, que pendones existen en prácticamente todos los pueblos de Castilla y León, aunque su uso haya quedado relegado a ciertas fechas de carácter religioso, como las procesiones del Patrón, Corpus Christi o las respectivas romerías. O, cuando no, de reliquia religiosa en las frías sacristías.

Según los estudios, los pendones existentes en las poblaciones de todo el territorio del antiguo Reino de León, del cual la Terra de Miranda era parte integrante, tenían su origen en los pendones militares medievales que guiaron a la reconquista cristiana de la Península Ibérica, los cuales, al perder su función bélica, habrían sido incorporados por la Iglesia e integrados en los rituales religiosos y así han llegado hasta nuestros días.

De colores donde predominan el rojo carmesí (color identitario del Reino de León) y también el verde, el blanco, azul, amarillo o crema, y de proporciones majestuosas (hasta pueden alcanzar 13 metros), los desfiles de pendones son un espectáculo inolvidable de color y energía, que acogió la ciudad mirandesa con la mayor nobleza en la celebración de su día más importante.

El presidente de la Cámara de Miranda do Douro, Artur Nunes, asegura que con esta celebración se busca “revitalizar las tradiciones y el uso de pendones que, no hace mucho tiempo, existían y eran orgullosamente portados en todos los pueblos de la Tierra de Miranda, pero que, en la actualidad, tienden a perder visibilidad”, ello a pesar de que son uno de los rasgos históricos más indentificativos del Planalto Mirandés. “Queremos recuperar la tradición del uso de los pendones en las ceremonias civiles y religiosas del concejo”, concluye Nunes.

Bien de Interés Cultural los pendones concejiles del Reino de León

El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobó la declaración de los pendones concejiles del Antiguo Reino de León: identidad y tradición, Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial, al constituir un sistema de «alto valor patrimonial» caracterizado por la interdependencia de valores tangibles e intangibles y que abarca una serie de manifestaciones y rituales religiosos y festivos, dotados de un espíritu y esencia, transmitidos, sin apenas interrupción, como seña de identidad, de generación en generación, hasta nuestros días. Así, el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) del 15 de abril de 2019 publicó la declaración de los pendones concejiles del Antiguo Reino de León, «identidad y tradición», Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial.

Los pendones concejiles constituyen una tradición ancestral de hondo significado cultural, ligada a celebraciones de carácter festivo y religioso. Este hecho cultural se ha mantenido vivo hasta nuestros días, gracias a las comunidades y grupos sociales que lo custodian, lo portan y se reúnen y manifiestan en su entorno, con un importante resurgimiento desde finales del pasado siglo y especialmente en las últimas tres décadas, acompañado de un interés colectivo y de una gestión impulsada por diversas asociaciones, concluye el comunicado.

Y, desde esta perspectiva, Miranda do Douro se ha convertido en el centro cultural que demuestra que para las tradiciones y las personas no existen las fronteras, por mucho que lo intente la política, los reyes, feudales y militares en épocas oscuras. Es una convivencia en paz y libertad de los habitantes de ambos lados de La Raya, que no frontera, delimitada por el Duero. Esto sí es hacer política transfronteriza, no esos grandes postulados de Ejes y plataformas y asociaciones dirigidas por personas lejanas que nada tienen que ver con la realidad de las gentes de estas tierras del Viejo Reino de León y territorio, también, de D. Dinis. Como decía Alphonse Marie Louis de Lamartine, «sólo el egoísmo tiene patria. ¡La fraternidad no la tiene!», ay!

REPORTAJE GRÁFICO LUIS FALCÃO

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